Mira la línea que te llamó la atención: cero o unos centavos, una dirección que no reconoces y que, aun así, empieza y termina igual que la que usas siempre. Eso encaja con el envenenamiento de direcciones (address poisoning; la ayuda de Ledger en español lo llama «contaminación de direcciones»): el estafador deja una dirección parecida en tu historial y espera a que la próxima vez la copies creyendo que es la de siempre. Deja esa línea donde está. La dirección buena sale de la pantalla de recepción de la billetera de quien recibe, o de la página de depósito de su exchange, junto con la red, y de ahí se compara carácter por carácter.
Si ya tienes la línea delante, empieza por cómo leerla. Si estás a punto de enviar y dudas de la dirección que tienes en el portapapeles, ve directo a la revisión antes de enviar.
Por qué aparece en tu historial una dirección casi igual a la que usas
El truco se apoya en una costumbre: copiar al destinatario desde el historial, porque queda a mano. El aviso de imToken sobre direcciones con los mismos caracteres finales (en inglés, consultado en noviembre de 2026) lo describe así: el estafador genera una dirección con el mismo final y envía desde ella una cantidad pequeña para que aparezca en el historial de la víctima. El par que muestra ese aviso es TPE8q6WPYF...7sAWsbYd y TPE8Ap2bx2..WsAWsbYd. Las dos abren con los mismos cuatro caracteres y cierran con sAWsbYd; todo lo que queda en medio es distinto.
La carnada ni siquiera tiene que ser dinero. La nota de Etherscan sobre el ataque de transferencias de valor cero (en inglés) explica una variante con transferencias de token por cero, y la ayuda de Ledger amplía la lista a transacciones recibidas, NFT y envíos o comisiones falsos. Según Ledger, estas estafas son más comunes en cadenas de tarifas bajas como Polygon, Tron, Tezos, Solana y Binance Smart Chain, aunque pueden darse en cualquiera.
Para nada de esto hace falta tu clave privada. Ledger aclara que el ataque se apoya en datos públicos de la cadena, que el estafador paga la comisión de ese envío y que la contaminación no afecta tus claves ni tu frase de recuperación; Etherscan tampoco ve motivo de alarma por ver transferencias silenciadas. Esa tranquilidad vale solo para la línea envenenada. Si tu saldo bajó de verdad, si salió una transferencia que no iniciaste o si alguna vez expusiste tu frase de recuperación o firmaste una autorización dudosa, eso se investiga aparte, como un problema de seguridad de la cuenta.
Cómo leer la línea sospechosa en tu billetera o en el explorador
Abre esa línea y ponla junto a la dirección que usas de verdad. Son cuatro cosas, y conviene mirarlas de una en una.

- El monto. Cero, o tan poco que no parece un pago. El ejemplo típico de Ledger es una pequeña cantidad inesperada de USDT desde una dirección similar. Si nadie quedó contigo en mandarte ese dinero, ponlo por ahora del lado de lo sospechoso.
- El centro de la dirección. Las listas de las billeteras suelen enseñar unos pocos caracteres de cada extremo y esconder el resto tras unos puntos suspensivos, y de eso vive el engaño. Entra al detalle para ver la cadena entera, saca también la versión completa de tu dirección real y colócalas una encima de la otra, del primer carácter al último. Si los extremos coinciden y el centro no, son direcciones distintas, y esa no puede reemplazar a la que te dio quien recibe.
- El sentido del movimiento y la hora. Ledger menciona transacciones «enviadas» falsas que muestran una interacción con una dirección desconocida. Si la línea dice que enviaste algo a una hora en que ni abriste la billetera, compara la dirección completa igual que arriba. En la pestaña Token Transfers de Etherscan, revisa además las filas de encima y de debajo, porque la imitación puede colocarse antes o después de la entrada real.
- Las advertencias de la propia página. Etherscan silencia las transferencias de valor cero y les pone un icono gris de advertencia. En imToken, la opción «Hide risky transactions» (ocultar transacciones de riesgo) viene activada, así que quizá no veas una entrada simplemente porque la app la plegó; el mismo aviso dice que también muestra un recordatorio al copiar una dirección.
Supón que cada mes le mandas USDT a un familiar en otro país y que, debajo del último envío, aparece una entrada de pocos centavos desde lo que, abreviado, parece esa misma dirección. No hace falta averiguar de dónde vinieron esos centavos. Busca el mensaje en que tu familiar te pasó la dirección y léela completa contra la de esta línea: si no coinciden, esa entrada no sirve como destino del próximo envío.
Cómo verificar la dirección de destino antes de enviar
La regla cabe en una frase: el historial no es un lugar del que copiar. Las tres fuentes de arriba dicen lo mismo, cada una con sus herramientas, y en la práctica se reparte en cuatro pasos.
- Toma la dirección del original. Si le pagas a otra persona, usa la que te envió desde su propia billetera o página de depósito. Si es para tu propio Ledger, la recomendación de Ledger es la pestaña Recibir de Ledger Wallet, nunca copiar y pegar del historial. Si quien recibe usa una cuenta de exchange, pídele que la copie otra vez de la página de depósito y que te diga la red; en cómo encontrar tu dirección de depósito en Binance está lo que significa cada campo de esa página.
- Guarda las direcciones que repites. imToken recomienda su libreta de direcciones, en «My Profile» y luego «Address Book». En un exchange, añade tus destinos habituales a la lista blanca de direcciones de retiro y elígelos de la lista en lugar de pegarlos. La vez en que la guardas es la que cuenta: revisa dirección y red contra el original, porque una entrada mal guardada repite el error cada vez que la eliges.
- Revisa cada carácter. Ledger insiste en que no bastan los primeros ni los últimos, y si usas una billetera de hardware, la dirección se confirma en la pantalla del dispositivo. Aquí funciona un método lento: pon el original junto a lo que pegaste, sepáralo en grupos de cuatro, lee cada grupo en voz alta contra el original y confirma solo al terminar el último.
- Si el monto es grande, prueba antes con poco. Consulta primero el depósito mínimo que admite quien recibe y lo que cuesta la transferencia, y luego pídele que confirme la llegada desde su propia cuenta. Esa prueba demuestra que llegó ese envío y nada más. Para el resto vuelve a revisar la dirección completa y la red, sin tomarla de la entrada que acaba de aparecer en tu historial.
El aviso de imToken lo dice sin rodeos: una transferencia que se completa no se puede cancelar ni modificar. La revisión tiene que ocurrir antes de confirmar, porque después no hay botón para deshacer.
Ya tengo una transacción envenenada en el historial: ¿hay que hacer algo?
No devuelvas ese monto ni interactúes con la dirección sospechosa. El registro se queda en la cadena para siempre, pero sí puedes dejarlo fuera de tus próximas transferencias: ponle una etiqueta a la dirección real, guárdala en la libreta y toma los destinos solo de ahí o del original.
En imToken, deja activada «Hide risky transactions». En Etherscan, fíjate en esas filas silenciadas con el icono gris. Y si cambias de billetera o de teléfono, lo que veas en el historial de la anterior tampoco cuenta como fuente fiable.
Ignora a quien se ofrezca a «limpiar» una dirección contaminada o a quitarte el riesgo a cambio de conectar tu billetera, firmar una autorización o pagar algo. Vale aquí la advertencia de Ledger: nunca compartas tu frase de recuperación con nadie.
Ya envié fondos a la dirección falsa: qué puedo hacer
Como una transferencia completada en la cadena no se cancela, ni la billetera ni el exchange de origen pueden revertirla solo porque lo pidas, si la dirección es de un estafador. Lo que queda en tus manos es reunir lo que el soporte oficial o la policía necesitarían para ver a dónde fueron los fondos:
- el hash de la transacción, con el estado y la hora que muestra el explorador (lo explicamos en cómo consultar un hash, su estado y las confirmaciones);
- una captura de la entrada envenenada de la que copiaste, con la dirección completa visible;
- la dirección real que te dio quien recibía, tal como te llegó, para que se vea que son dos distintas.
Si los fondos salieron de una cuenta de exchange, lleva todo esto al soporte por la app o la web oficiales. Si la suma es importante, también puedes denunciarlo ante la policía de tu país. Ninguno de los dos pasos asegura recuperar el dinero, y desconfía de cualquier persona o empresa que prometa «recuperar» activos en la cadena cobrando por adelantado.